¿Qué hago si mi hijo ha comprado por Internet en mi nombre sin mi consentimiento?

Ayer leí una noticia en la que se indicaba que un Juez federal de E.E.U.U. admitía la ilegalidad de una serie de compras realizadas a través de Amazon App Store por parte de menores sin consentimiento de sus padres durante los años 2011-2014, fundamentando dicha resolución en la falta de información suficiente al Consumidor. A partir de ésta noticia me surgió la duda de ¿qué podría hacer un padre al enterarse que un menor, sin su consentimiento, ha realizado una compra a través de Internet con su cuenta de usuario?

Para iniciar éste análisis debemos acudir a los elementos esenciales de un contrato: consentimiento, objeto y causa (art. 1261 CC). En el caso planteado veríamos como el problema surgiría con el primer elemento enunciado: el consentimiento.

El Código Civil nos dispone que, como regla general, el consentimiento otorgado por un menor no emancipado no es válido (art. 1263 CC); excepto para:

  • Contratos que las leyes les permitan realizar por ellos mismos o con asistencia de sus representantes.
  • Contratos sobre Bienes o Servicios “de la vida corriente propios de su edad de conformidad con los usos sociales”.

El problema sería que, en apariencia, el consentimiento ha sido otorgado por el mayor de edad, si, por ejemplo, el menor hace uso de una cuenta de usuario con los datos de sus padres. ¿Qué podrían hacer en dicho caso?

En primer lugar, yo les recordaría la existencia del derecho de desistimiento (arts. 102 y siguientes del Real Decreto Legislativo 1/2007) como regla general en las compraventas a distancia. El derecho de desistimiento consiste en el derecho del comprador a desistir de la compraventa sin necesidad de motivo o penalización durante un período acordado de días. En concreto, en el caso de compraventas a distancia, el período de tiempo sería de 14 días.

No obstante, existen ciertas compraventas a distancia en las cuales el comprador no tendrá dicho derecho, indicadas exhaustivamente en el art. 103 RDL 1/2007.

En segundo lugar, podrían intentar defender la nulidad del contrato por carecer de un elemento esencial: el consentimiento. El problema de este planteamiento sería totalmente probatorio. Pues, ¿Cómo podemos probar en juicio que fue el menor el que compró a través de nuestra cuenta de usuario?

En tercer lugar, se podría alegar que el contrato es anulable pues, en realidad, si existe un consentimiento, el del menor, pero este no es válido. Por lo tanto, para el caso que el consentimiento no entrara en las excepciones anteriormente indicadas del art. 1263 CC, podría ejercitarse la acción de anulabilidad de la compraventa (art. 1301 CC). ¿Cuál sería el problema si la compraventa se realiza a nombre del mayor de edad? El mismo que en el anterior supuesto: estaríamos ante el problema de probar que ha sido el menor el que ha otorgado el consentimiento.

Visto todo lo anterior, yo destacaría lo siguiente:

  • Vigila tus cuentas de usuario en las plataformas de compra on-line. No des tu contraseña a otros, y menos a menores, si no quieres encontrarte sorpresas en el extracto de tu tarjeta.
  • Vigila las sesiones iniciadas en tu móvil y asegúrate de que no sea posible realizar compras directamente desde las Apps instaladas. Si fuera así, restringe el acceso a dichas Apps mediante contraseña.
  • Si se produjera una compraventa no deseada por parte del menor y quisieras revertirla, haz uso de tu derecho de desistimiento.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *