El Blog de Lidia Gimeno

Blog sobre Derecho de las nuevas tecnologías y protección de datos

Aplicabilidad de la agravante “publicidad” en injurias/calumnias vertidas en RRSS privatizadas

El otro día, reflexionando profundamente en el caso que os presenté la semana pasada, me plantee la cuestión de si podría concurrir la agravante de publicidad (artículo 211 Código Penal) en injurias o calumnias vertidas a través de las RRSS configuradas con una cierta “privacidad (véase una cuenta de Twitter privada o posts de Facebook solo accesibles cómo amigo o dirigidos a determinadas personas).

El propio artículo antes citado nos dice que se entenderá que las injurias o calumnias se producen con publicidad cuando se realiza la difusión del mensaje “a través de imprenta, radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante”. Por lo tanto, de lo que se trata es de valorar la “eficacia disuasoria del medio”, es decir, su idoneidad de expandir el mensaje injurioso/calumnioso a un amplio e indeterminado número de personas. Porque claro, no podemos pensar que es lo mismo injuriar en “petit comité” que soltarlo en medio de Internet y que, por ejemplo, buscando por Google pueda linkearse tu nombre a dichas injurias o calumnias. Nuestro Derecho al Honor se ve mayormente perjudicado en el segundo caso, ¿verdad?

Visto lo anterior me planteaba la cuestión que qué sucedería si esos mensajes se publicaran de modo más privado. Consultando jurisprudencia sobre el asunto he apreciado que mayormente se aplica la fórmula “injuria/calumnia en una RRSS = publicidad”.

Un ejemplo de éstas sentencias lo encontramos en la Sentencia de la AP A Coruña 222/2015 de 30 de junio donde se indica que “…la publicidad va ínsita en la publicación de comentarios despectivos e injuriosos en una red social de Internet, sin que sea menester insistir en el alto grado de difusión de cualquier comentario vertido en Facebook”.

Sólo he sido capaz de encontrar una sentencia en la que se valorara éste elemento de “configuración de privacidad”, caso en el que se valoró que la cuenta (en este caso de Tuenti) estaba configurada con el nivel más bajo de privacidad y, por lo tanto, no podía alegarse la ausencia de “publicidad” (Sentencia de la AP Castellón 453/2012).

Por lo tanto, he podido ver que la jurisprudencia no se ha pronunciado demasiado sobre ello, no ha ahondado en si esta “configuración de privacidad” puede ser un elemento a tener en cuenta para determinar si hay publicidad o no. No obstante, y en mi humilde opinión, yo extraigo las siguientes conclusiones sobre ello:

  • La “configuración de privacidad” podría ser un elemento a tener en cuenta para defender la ausencia de publicidad pues ante una alta privacidad podríamos defender que el autor de los mensajes no tenía la intención de difundir de manera indiscriminada el mensaje.
  • Problemas de dicha argumentación: Podríamos afirmar que cualquier usuario medio tiene conocimiento de la posibilidad de difusión de sus mensajes a través de las herramientas dispuestas por las RRSS (botón “compartir” de Facebook/Retwittear de Twitter). Por lo tanto, estamos ante un medio idóneo de difusión indiscriminada, más allá de la voluntad del autor del mensaje.

Como siempre, en el mundo del Derecho no es todo ni blanco ni negro, sino que existen multitudes de tonos grises. Todo depende de cómo se defienda o cómo se vea. Y, ¿No es esa la magia del Derecho?

Así que pensad dos veces antes de injuriar o calumniar a través de una RRSS, por pocos que creas que te puedan leer… ¡Puede llegar a todo el mundo!

Posts relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.